DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Leer es una forma de escuchar, una forma que nos permite saltar las barreras del espacio y del tiempo. Recordemos aquellos versos que escribió Quevedo en la Torre de Juan Abad: “Retirado en la paz de estos desiertos, con pocos, pero doctos libros juntos, vivo en conversación con los difuntos, y escucho con mis ojos a los muertos. Si no siempre entendidos, siempre abiertos, o enmiendan, o fecundan mis asuntos; y en músicos callados contrapuntos al sueño de la vida hablan despiertos.” Leer, a corto plazo, nos proporciona momentos de placer y nos permite superar el tedio, combatir el aburrimiento, del que tantas veces se ha dicho que es el mal de nuestro tiempo. Nos permiten vivir otras vidas, tener otras experiencias. Por eso, a largo plazo, nos configura, nos enriquece, nos cambia. Nos afina el alma, o nos la embota; nos abre horizontes, o nos los estrecha. A medida que pasa el tiempo, en nosotros se reflejan los libros que hemos leído. Y los que no hemos leído. No se trata de «leer mucho», sino de leer obras -literatura, historia, ciencia, filosofía, teología, poesía, arte, etc.- de calidad, para que se enriquezca nuestra visión del mundo. Todos los libros son diferentes, y cada uno de ellos espera a su lector. Y cada lector sale en busca de su libro. Que llegue a producirse el encuentro era razonablemente posible hace cien años, hoy es imposible de toda imposibilidad. Sólo en España, se publican cada año alrededor de 80.000 nuevos títulos. Es imposible leerlos todos, necesitaríamos empezar un libro cada 7 minutos. Se hace necesario escoger. Este cuaderno tiene por objeto ayudar a hacer esa selección

EL LABERINTO DE LAS ACEITUNAS

  


EL LABERINTO  DE LAS ACEITUNAS 

 Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) ha vivido en Nueva York desde 1973 hasta 1982, donde trabajó como intérprete de las Naciones Unidas. En 1975 publicó su primera novela, "La verdad sobre el caso Savolta", empezando una carrera literaria que continúa hoy. Tres de sus novelas: La verdad sobre el caso Savolta, El misterio de la cripta embrujada (con el título La cripta) y La ciudad de los prodigios han sido llevadas al cine.

El laberinto de las aceitunas es una novela policíaca que se ocupa de la corrupción con frecuentes toques de humor. El protagonista abandona -secuestrado por la policía- el sanatorio mental en el que ha estado seis años recluido para cumplir una sencilla  misión que se complica progresivamente. Una novela amena y festiva.