Ignacio Aldecoa nació en Vitoria en 1925. En 1942 marchó a estudiar Filosofía y Letras a la Universidad de Salamanca, donde coincidiría con la escritora Carmen Martín Gaite. En su estancia salmantina destacó por su falta de aplicación, sus frecuentes ausencias y su vida de tuno; aprobó sin embargo las comunes y prosiguió sus estudios en 1945 en Madrid, donde se instaló en una pensión barata cerca del Café Gijón. En Madrid, conoció a Jesús Fernández Santos, Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre, entre otros, y a la pedagoga y escritora Josefina Rodríguez, hoy conocida como Josefina Aldecoa, con la que se casaría en 1952.
Su primera novela, titulada "El fulgor y la sangre", fue finalista del Premio Planeta 1954 (que ganó, por un voto de diferencia, Ana María matute con "Pequeño teatro"). En 1958 obtuvo el Premio de la Crítica por "Gran sol", sobre la vida de los pescadores de altura. Murió en Madrid en 1969.
Con el viento solano. Si en "El fulgor y la sangre" Aldecoa escribe cómo las mujeres de unos guardias civiles esperan enclaustradas en la casa cuartel a sus maridos, sabedoras de que uno de ellos ha caído muerto y sin saber quién, en "Con el viento solano" (1956) conocemos la otra cara de la moneda: la perspectiva del asesino, el gitano Sebastián Vázquez, su existencia atenazada por el mismo miedo que atenazaba a las mujeres y los guardias civiles de la anterior novela y sus seis días de fuga, durante los cuales conoce por primera vez la solidaridad por parte de algunos de los que encuentra en su itinerario.