DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Leer es una forma de escuchar, una forma que nos permite saltar las barreras del espacio y del tiempo. Recordemos aquellos versos que escribió Quevedo en la Torre de Juan Abad: “Retirado en la paz de estos desiertos, con pocos, pero doctos libros juntos, vivo en conversación con los difuntos, y escucho con mis ojos a los muertos. Si no siempre entendidos, siempre abiertos, o enmiendan, o fecundan mis asuntos; y en músicos callados contrapuntos al sueño de la vida hablan despiertos.” Leer, a corto plazo, nos proporciona momentos de placer y nos permite superar el tedio, combatir el aburrimiento, del que tantas veces se ha dicho que es el mal de nuestro tiempo. Nos permiten vivir otras vidas, tener otras experiencias. Por eso, a largo plazo, nos configura, nos enriquece, nos cambia. Nos afina el alma, o nos la embota; nos abre horizontes, o nos los estrecha. A medida que pasa el tiempo, en nosotros se reflejan los libros que hemos leído. Y los que no hemos leído. No se trata de «leer mucho», sino de leer obras -literatura, historia, ciencia, filosofía, teología, poesía, arte, etc.- de calidad, para que se enriquezca nuestra visión del mundo. Todos los libros son diferentes, y cada uno de ellos espera a su lector. Y cada lector sale en busca de su libro. Que llegue a producirse el encuentro era razonablemente posible hace cien años, hoy es imposible de toda imposibilidad. Sólo en España, se publican cada año alrededor de 80.000 nuevos títulos. Es imposible leerlos todos, necesitaríamos empezar un libro cada 7 minutos. Se hace necesario escoger. Este cuaderno tiene por objeto ayudar a hacer esa selección

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR Luis Sepúlveda

 

Luis Sepúlveda Calfucura (Ovalle, Chile, 1949) es un escritor, periodista y cineasta chileno, autor de cuentos y novelas. A los 17 años publicó su primer libro, un poemario.

 

En 1977 abandonó Chile, y recorrió sucesivamente Buenos Aires, Montevideo, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador, llegando a Nicaragua a principios de 1979 para participar en la Revolución Sandinista. Poco después del triunfo de la revolución, se fue a Alemania y se instaló en Hamburgo. Allí vivió 14 años, se incorporó al movimiento ecologista, y, como corresponsal de Greenpeace, atravesó los mares del mundo entre 1983 y 1988. Falleció en 2020 en Gijón, víctima del Covid-19.


Un viejo que leía novelas de amor nos cuenta la historia de Antonio José Bolivar. Es un hombre mayor que vive en El Idilio, un poblado del Amazonas. Antonio ha pasado mucho tiempo con los indios, que le consideran uno de ellos. Un día, aparece el cadáver de un hombre muerto por un animal salvaje. Días más tarde van apareciendo nuevos cadáveres, y Antonio recibe el encargo de localizar a y acabar con el animal.