DECLARACIÓN DE INTENCIONES

Leer es una forma de escuchar, una forma que nos permite saltar las barreras del espacio y del tiempo. Recordemos aquellos versos que escribió Quevedo en la Torre de Juan Abad: “Retirado en la paz de estos desiertos, con pocos, pero doctos libros juntos, vivo en conversación con los difuntos, y escucho con mis ojos a los muertos. Si no siempre entendidos, siempre abiertos, o enmiendan, o fecundan mis asuntos; y en músicos callados contrapuntos al sueño de la vida hablan despiertos.” Leer, a corto plazo, nos proporciona momentos de placer y nos permite superar el tedio, combatir el aburrimiento, del que tantas veces se ha dicho que es el mal de nuestro tiempo. Nos permiten vivir otras vidas, tener otras experiencias. Por eso, a largo plazo, nos configura, nos enriquece, nos cambia. Nos afina el alma, o nos la embota; nos abre horizontes, o nos los estrecha. A medida que pasa el tiempo, en nosotros se reflejan los libros que hemos leído. Y los que no hemos leído. No se trata de «leer mucho», sino de leer obras -literatura, historia, ciencia, filosofía, teología, poesía, arte, etc.- de calidad, para que se enriquezca nuestra visión del mundo. Todos los libros son diferentes, y cada uno de ellos espera a su lector. Y cada lector sale en busca de su libro. Que llegue a producirse el encuentro era razonablemente posible hace cien años, hoy es imposible de toda imposibilidad. Sólo en España, se publican cada año alrededor de 80.000 nuevos títulos. Es imposible leerlos todos, necesitaríamos empezar un libro cada 7 minutos. Se hace necesario escoger. Este cuaderno tiene por objeto ayudar a hacer esa selección

LA HISTORIA DE LUCY GAULT William Trevor

 

William Trevor nació en el condado de Cork, Irlanda, 1928. En su infancia se mudó varias veces a otros pueblos debido al trabajo de su padre como empleado de banco. Fue educado en el Saint Columba's College y en la Universidad de Dublín, donde obtuvo un grado en historia. Trevor trabajó como escultor, complementando sus ingresos como profesor. Su primera novela fue publicada en 1958, pero tuvo poco éxito entre la crítica. Tras abandonar la escultura, se convirtió en escritor a tiempo completo en 1965. Recibió numerosos galardones, entre ellos el Premio Whitbread por “El viaje de Felicia” y el prestigioso Premio David Cohen de la Literatura Británica en reconocimiento a toda su obra. Trevor fue miembro de la Academia de las Letras Irlandesas. Falleció en Dublin en 2016.


La Historia de Lucy Gault es la última obra publicada por William Trevor. La historia arranca en junio de 1921, durante los últimos estertores de la guerra de la independencia de Irlanda. En la zona se respira animadversión por todo lo inglés, así que el capitán decide abandonar su hogar con su familia e irse del país hasta que los ánimos se calmen. Lucy tiene 9 años y toda su vida gira en torno a esa casa, los prados, la playa, los acantilados, así que en un acto de rebeldía decide escaparse. No llega muy lejos, pues tiene un accidente, en un lugar apartado, que le impide continuar, pero también volver. Los únicos rastros hallados parecen indicar que la niña se ha ahogado, y sus padres, abrumados por el dolor, inician un largo peregrinaje por media Europa con el firme propósito de cortar los lazos con la tierra donde se fraguó su desgracia, ignorantes de que están dando pie a una tragedia humana aún mayor, que convertirá a Lucy en una leyenda entre los habitantes de la zona.